Tiempo de Jugar
PROYECTOS Y PROCESOS > PROTOTIPOS Y TÁCTICAS
Recuperación de espacios eriazos mediante infraestructura deportiva y activación comunitaria.
Lugar
Santiago, Chile
Año
2014
Objetivos
Recuperar espacios abandonados y deteriorados del barrio, transformándolos en lugares seguros para el encuentro vecinal.
Habilitar infraestructura deportiva protegida en terrenos con pendiente, mejorando las condiciones de juego para niños y jóvenes.
Fomentar un cambio cultural basado en la limpieza, la conectividad y el sentido de pertenencia de los residentes con su entorno.
Institucionalizar el uso del espacio público a través de alianzas que promuevan la formación deportiva y social permanente.
Metodología
El proyecto se ejecutó bajo una lógica de co-producción con los habitantes del sector:
Identificación Participativa: Selección del terreno en calle Alfonso Meléndez (espacio eriazo) basada en la sugerencia de dirigentes vecinales y el uso preexistente de los niños.
Solución Técnica Adaptativa: Instalación de una red de protección perimetral diseñada específicamente para evitar que el balón ruede por la pendiente, garantizando la continuidad y seguridad del juego.
Dotación de Mobiliario Táctico: Implementación de mobiliario urbano ligero y modular que permite diversificar los usos del espacio (recreativos, culturales y sociales) más allá del deporte.
Inauguración Mediante la Acción: Activación del espacio con un cuadrangular de fútbol organizado por la comunidad, consolidando el nombre elegido por los vecinos: "Cancha Cerro Porteño".
Cliente / Aliados
Mandante: CREO Antofagasta.
Aliados Estratégicos: Junta de Vecinos René Schneider Sur y Club de Deportes Antofagasta (CDA).
Ejecución: Ciudad Emergente.
Resultado e Impacto
Creación de una Escuela de Fútbol: El proyecto permitió una alianza inédita donde profesionales del CDA imparten cátedras de fútbol todos los domingos en el barrio.
Recuperación de Suelo Urbano: Transformación de un foco de suciedad y abandono en un centro de actividad física y comunitaria.
Seguridad y Confort: La instalación de la red de protección eliminó la fricción del entorno (la pendiente), permitiendo que el deporte se practique sin interrupciones.
Fortalecimiento de la Gobernanza Local: Empoderamiento de los dirigentes vecinales en la gestión y mantenimiento de su propia infraestructura deportiva.
Conclusiones
Tiempo de Jugar demuestra que, a veces, la infraestructura más transformadora no es la más costosa, sino la más oportuna. Al instalar una simple red de protección en una ladera de Antofagasta, Ciudad Emergente no solo construyó una cancha; habilitó un espacio de disciplina, salud y sueños para cientos de niños. Este proyecto valida que el urbanismo táctico puede ser la chispa que enciende alianzas de largo plazo entre el deporte profesional y la vida de barrio, demostrando que jugar es la forma más poderosa de habitar y cuidar la ciudad.