El Gran Malón
PROYECTOS Y PROCESOS > PROTOTIPOS Y TÁCTICAS
La fiesta ciudadana para fortalecer la confianza y la convivencia en los barrios de Chile.
Lugar
Chile
Año
2019
Objetivos
Combatir la desconfianza social y la atomización urbana mediante el encuentro directo entre vecinos en el espacio público.
Fortalecer el capital social, creando redes de apoyo y comunicación local que mejoren la seguridad y la resiliencia de los barrios.
Promover la participación ciudadana activa, empoderando a las personas para que se apropien de sus calles, plazas y parques.
Recuperar el espacio público como un lugar de celebración, convivencia y vida comunitaria.
Metodología
El Gran Malón utiliza la comida como una herramienta de mediación social, basada en un modelo de activación ciudadana distribuida:
El Kit del Malón: Ciudad Emergente proporciona una guía metodológica (Kit) que entrega el "paso a paso" para que cualquier grupo de vecinos pueda organizar su propia comida colaborativa de forma autónoma.
Organización Colaborativa: Se basa en la premisa de "yo pongo la mesa, tú pones la silla", donde la logística y la comida son compartidas por los propios participantes, eliminando jerarquías.
Táctica de Malón Urbano: Una intervención de corto plazo que transforma temporalmente la calle en un comedor colectivo, permitiendo probar nuevas formas de habitar el entorno cotidiano.
Escalamiento Nacional: La coordinación de múltiples malones simultáneos en distintas regiones para generar un impacto país y visibilizar la fuerza de la organización comunitaria.
Cliente / Aliados
Impulsado por: Ciudad Emergente.
Alianzas Históricas: Gobiernos Regionales, Municipalidades a lo largo de Chile, organizaciones vecinales, fundaciones y empresas comprometidas con el desarrollo social y la sostenibilidad.
Resultado e Impacto
Reducción de la Inseguridad: La evidencia recolectada indica que la cohesión social generada por actividades como los malones puede reducir la percepción de inseguridad y la criminalidad en los barrios hasta en un 23%.
Movimiento Masivo: Miles de personas han participado en versiones nacionales del Gran Malón, activando cientos de calles desde Arica hasta Punta Arenas.
Confianza Vecinal: El proyecto logra que vecinos que antes no se saludaban generen vínculos de confianza, facilitando la organización comunitaria para futuros desafíos locales.
Replicabilidad: El modelo ha sido adaptado y replicado en distintos contextos culturales, demostrando que la necesidad de encuentro es universal.
Conclusiones
El Gran Malón demuestra que la herramienta más poderosa para transformar la ciudad es, simplemente, una mesa compartida. A través de esta táctica, Ciudad Emergente ha logrado demostrar que la seguridad y el bienestar no solo dependen de cámaras o alarmas, sino de qué tan fuerte es el tejido social de un barrio. Al salir de casa y encontrarse con el vecino, la calle deja de ser un lugar de paso o de miedo para convertirse en un lugar de pertenencia. Un país que come unido es un país más resiliente, seguro y feliz.